El secuestro de dos miembros de la policía en el
Valle del Cauca, de 3 ingenieros en el Cauca y de cinco trabajadores de una
empresa en Bolívar, entre ellos dos geólogos peruanos y un canadiense, ponen el
proceso de paz en cuidados intensivos.
Me dirán que varios de los secuestrados están en
poder del ELN, que no está en la mesa de negociaciones, pero no hay que olvidar
que este grupo terrorista ha pedido ser incluido en las conversaciones de La
Habana.
Acciones como el secuestro son una clara violación
del Derecho Internacional Humanitario, no un acto de guerra. No podemos llamarnos
a engaño, en Colombia no hay prisioneros de guerra hay secuestrados.
Los diálogos de paz de La Habana no está generando los
resultados esperados ni el optimismo inicial que el Gobierno nacional le quiso
vender al país, porque después de la mal llamada tregua unilateral, (a eso me
referí en mi columna anterior) http://sincandado.blogspot.com/2013/01/cual-tregua.html
los actos terroristas se intensificaron y el secuestro volvió a aparecer como “actos
de guerra” que de acuerdo con el comunicado dado a conocer de hoy por las Farc,
no serán discutidos en los diálogos.
Para la guerrilla estos hechos de violencia son
acciones del conflicto que no van a ser debatidos
en la mesa de negociaciones. Entonces qué es lo que se va a discutir? No se
trata acaso de acabar con el terrorismo? O simplemente es, como lo advirtieron seguir
con lo que han llamado “reservarse el derecho de continuar secuestrando a miembros
de la Fuerza Pública” y mantener el secuestro de ciudadanos en aplicación de la
llamada Ley 002?
Los colombianos queremos resultados concretos de
esos diálogos, porque ya que no se pidió un cese de hostilidades antes de
sentarse a dialogar, por lo menos sí se debe exigir que se acaben esas acciones
que afectan a la población civil y a la propia Fuerza Pública. No podemos
olvidar que 4 militares murieron en las últimas horas en un atentado en Nariño.
Y eso aplica no sólo para la Farc que ya están en
la mesa, sino para el ELN que a punto de secuestros y actos terroristas (al
parecer es responsable del atentado que dejó sin luz a Tibú, Norte de
Santander) quieren demostrar capacidad militar para forzar al Gobierno Nacional
a negociar.
Mientras no se exija que se acaben este tipo de
actos el proceso de paz puede irse en el tiempo y seguiremos sufriendo actos
que dejan muertos y heridos en medio de un accionar terrorista que nos afecta
hace más de 50 años.